Web Homenaje a John Williams

Indiana Jones y el Reino de la Calavera de Cristal

portada > comentarios >

El Anhelo del pasado

Comentario

Escribo estas líneas desde mi gratitud al gran compositor americano John Williams, el cual podría estar disfrutando de su jubilación con una camisa floreada en las playas de Santa Mónica, viajando con el Imserso local o visitando las diferentes obras de la ciudad de Los Ángeles. En vez de esto, nos regala un nuevo trabajo para la cuarta entrega de las aventuras de Indiana Jones.

El Reino de la Calavera de Cristal es un disco donde la primera impresión nos puede despistar; parece que las mejores melodías son las heredadas de hace veintisiete años, y que las nuevas les falta pegada y carisma. El que escribe ha necesitado numerosas infusiones del scherzo Williams para admirar y disfrutar de verdad de esta partitura.

Estamos ante música para una película donde la acción parece a veces diseñada por Jerry Bruckheimer, sin pausa alguna y encadenando persecuciones varias. Williams mantiene un duelo con los efectos de sonido y cada vez que puede, asoma uno de sus leit motifs entre explosiones y latigazos. Es por esto que casi toda la obra, exceptuando los cinco primeros cortes son Indiana Williams, no muy diferente de las otras entregas.

Tras pasar el Raiders March, estupendo, pero que sólo pongo cuando llevo alguien en el coche, encontramos el Call of the Crystal, con una melodía hipnótica de tres notas que evoca otros tiempos donde entonces hicieron falta cinco. Luego crece y crece y me deja la médula espinal lista para la ITV. Me vino a la memoria el Spellbound de Miklós Rózsa, y es cierto que este tema tiene un corte Hollywood clásico a pesar del contenido sci-fi. La aparición principal de este tema en la película es en Return, y lo encontramos en Temple Ruins, cuando se abre la puerta y en Hidden Treasure.

Por favor, escuchen una y otra vez el Adventures of Mutt, ideal para el camino hacia el trabajo, aunque me evoque a Shia LaBeouf con esa gorrita por lo criminal. Este tema podría haber sido perfectamente el segundo movimiento de una sinfonía de Tchaikovski, pero claro !Si es música para Indiana Jones! Estoy diciendo una barbaridad, olvídenlo. En la película lo encontramos principalmente en Whirl Thru Academe o en The Jungle Chase con un duelo a espadas y un momento Tarzán, donde el que se tome la película en serio se va a cabrear de verdad.

El tema de la villana Irina, digno de un Franz Waxman poniéndole música a Greta Garbo, gusta en sucesivas audiciones, recordando en primera instancia al tema de Anakin, aquel que me dejo con la misma expresión que John Hurt en la película. El arranque de metales en el 1:45 es ya mi sonido de inicio en Windows. Puestos a ser freakys, seámoslo del todo.

Puro scherzo tipo Basket Chase de la primera entrega es el Snake Pit en la escena quizás más divertida de la cinta, y a mí que me haga reír David Koepp es digno de apuntarse en el cuaderno de bitácora. Está bien; puede servir para recordar el peor temor de Indy , para retratar a algún profesor de Hogwarts o el acoso de dos ladrones a un niño solo en Navidad. Marca de la casa.

Me gusta siempre lo del avioncito pro-jetlag que va marcando el camino sobre el mapa. Aquí Williams puede desplegarse un poco y ofrecernos The Journey to Akator y ¡no se lo pierdan!, un poco de música de América Latina para situarnos en Perú. ¡Que Williams componga un disco enterito de esto, por favor!

Quizá la mejor comunión música-imagen para mí sería el momento X-files en The Departure. De nuevo a la memoria aquel momento del niño diciendo “adiós” mientras que subía ese inmenso árbol de navidad. Ese fue uno de los grandes momentos en la carrera de Mr. Williams.

El tema que más me pongo es Finale, con un bellísimo tratamiento del tema de Marion y un arranque del Raiders March con un interpretación perfecta, para mayor gloria de la trompeta de Tim Morrison. Éste se una al tema de Irina que se funde fantásticamente con el Adventures of Mutt, con una interpretación de flauta que me evoco al prisionero de Azkaban, y un arranque de trombones (4:46) de los que hacen afición; vuelve Marion y seguidamente la verdadera sorpresa del álbum: un arreglo disto del final de siempre para delicia de los que esbozamos una sonrisa recordando esos tiempos donde éramos inocentes.

Siendo para mí la película un ataque agudo de nostalgia, nos puede pasar lo mismo con la música, y pensar que lo mejor de este trabajo es la inclusión de los temas previos, a los que afortunadamente se les hace repetidas referencias. Mi recomendación es ver la película y realmente pensar en qué momento la música no es sencillamente perfecta.

Últimamente me veo estudiando las apariciones de John Williams en público, observando si está más delgado o si titubea al hablar, esperando que no lo atrape la decadencia y que su lucidez siga tan reluciente como siempre. Mi deseo es que la Warner lo vea como el lógico compositor para el díptico del cierre Potter y que derrote con éxito a su némesis particular, aquel que-no-debe-ser-nombrado, el paso del tiempo.

Lista de temas

Créditos

Web Homenaje a John Williams, idea original de Juan Villaescusa. La utilización del material gráfico adjunto, así como los clips de audio, son sin ánimo de lucro, siendo la intención de estas páginas meramente informativa, y en cualquier caso de difusión del nombre y la obra del homenajeado.